Retos de la Ciencia, 10(21), 2026.
https://www.retosdelacienciaec.com/Revistas/index.php/retos
Julio, 2026
Vol.10, No. 22, 29-44
hps://doi.org/10.53877/rc10.22-624
ISSN 2602-8237
Retos de la Ciencia
Estilos de crianza y experiencias en conductas de bullying en
adolescentes
Parenting styles and experiences of bullying behaviors in adolescents
Camila AnaReyes Ochoa
Universidad Técnica de Ambato. Ecuador.
creyes1069@uta.edu.ec
https://orcid.org/0009-0003-7376-049X
Agueda del Rocío Ponce Delgado
Universidad Técnica de Ambato. Ecuador.
adr.ponce@uta.edu.ec
https://orcid.org/0000-0003-3624-0455
Autor de correspondencia: creyes1069@uta.edu.ec
Recibido: 04-03-2026 Aceptado: 10-06-2026 Publicado: 01-07-2026
Cómo citar: Reyes Ochoa, C. A. y Ponce Delgado, A. (2026). Estilos de crianza y experiencias en
conductas de bullying en adolescentes. Revista Científica Retos de la Ciencia, 10(22), pp. 29-44.
https://doi.org/10.53877/rc10.22-624
RESUMEN
Este estudio analiza la relacn entre los estilos de crianza percibidos por los adolescentes,
entendidos como los patrones de actitudes, normas y prácticas educativas que los padres
utilizan en la formacn de sus hijos; y sus experiencias en conductas de bullying, definidas
como comportamientos agresivos, intencionales y repetitivos que implican un desequilibrio
de poder entre pares, dentro de una unidad educativa de la provincia de Tungurahua
Ecuador. La investigacn se desarrol bajo un enfoque cuantitativo, con un diseño
correlacional, de corte transversal y no experimental. Para la recolección de datos se empl
en primer lugar, el Child's Report of Parental Behavior Inventory, que permitió evaluar las
dimensiones de amor, control y negligencia en los estilos de crianza percibos. En segundo
lugar, se utilizó el European Bullying Intervention Project Questionnaire, orientado a medir
las dimensiones de agresn y victimización en el contexto del bullying. Los resultados
evidencian relaciones significativas entre ambas variables. Específicamente, se identificó una
relación inversa entre la dimensión de amor y las conductas agresivas, a como una
asociación positiva entre la negligencia y las experiencias tanto de victimizacn como de
agresión, resaltando la influencia del entorno familiar en la manifestación de conductas de
acosos escolar en los adolescentes.
PALABRAS CLAVE: adolescentes, bullying, crianza, familia, padres.
ABSTRACT
This study analyzes the relationship between parenting styles perceived by adolescents,
understood as the patterns of attitudes, rules, and educational practices used by parents in
30
Camila Reyes / Agueda Ponce
Fundación Internacional para la Educación la Ciencia y la Tecnología, FIECYT.
raising their children, and their experiences with bullying behaviors, defined as intentional
and repetitive aggressive behaviors involving an imbalance of power among peers, within an
educational institution in the province of Tungurahua, Ecuador. The research was conducted
using a quantitative approach, with a correlational, cross-sectional, and non-experimental
design. For data collection, the Child’s Report of Parental Behavior Inventory was first
administered to assess the dimensions of love, control, and neglect within perceived parenting
styles. Second, the European Bullying Intervention Project Questionnaire was used to
measure the dimensions of aggression and victimization in the context of bullying. The results
revealed significant relationships between the two variables. Specifically, an inverse
relationship was identified between the dimension of love and aggressive behaviors, as well
as a positive association between neglect and experiences of both victimization and
aggression, highlighting the influence of the family environment on the manifestation of
school bullying behaviors among adolescents.
KEYWORDS: teenagers, bullying, parenting, family, parents.
INTRODUCCIÓN
El bullying, también conocido como acoso escolar, se ha convertido en una de las
problemáticas psicosociales más relevantes en la actualidad debido a su impacto negativo en
los procesos de desarrollo y socialización de los adolescentes. De acuerdo con Olweus (1968),
este fenómeno se define como una conducta agresiva que ocurre de forma repetida y que se
sostiene en un desequilibrio de poder, ya sea explícito o implícito, entre quien ejerce la
agresión y quien la recibe. El bullying puede manifestarse de diferentes formas, incluyendo
agresiones físicas, verbales y psicológicas (Menéndez Santurio et al., 2021).s allá de su
definición conceptual, el acoso escolar constituye un factor de riesgo importante para la salud
mental de los jóvenes, ya que se relaciona con la aparición de dificultades emocionales y
diversos problemas psicológicos. Además, sus efectos no se limitan al contexto escolar ni a la
etapa adolescente, sino que pueden extenderse en el tiempo y afectar el bienestar emocional
y la calidad de vida incluso en la adultez (Nekane et al., 2023).
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educacn, la Ciencia
y la Cultura (UNESCO, 2024), aproximadamente uno de cada tres adolescentes en el mundo
afirma haber experimentado agresiones físicas al menos una vez al año. Esta cifra evidencia
la magnitud del problema y cuestiona la idea de que el bullying sea un fenómeno aislado o
circunstancial. Por el contrario, se trata de una problemática extendida que trasciende el
ámbito escolar y requiere atencn desde diferentes áreas, incluido el sistema de salud. Esto
se debe a que sus consecuencias pueden afectar significativamente la salud mental de los
adolescentes involucrados, tanto de quienes sufren las agresiones como de quienes las ejercen.
No obstante, el impacto de esta problemática no se limita únicamente a los actores
directamente involucrados. La violencia entre pares influye en el clima escolar y afecta el
bienestar socioemocional de toda la comunidad educativa. La interaccn entre agresores y
víctimas puede consolidar patrones de comportamiento que normalizan la agresión,
especialmente cuando la pasividad de los observadores contribuye, aunque sea de manera
indirecta, a la continuidad del abuso. Como señalan (Flores et al., 2023)., esta dimica
favorece la perpetuación de un ciclo de violencia que, si no se interviene oportunamente,
puede llegar a naturalizarse dentro de la experiencia cotidiana de los estudiantes.
31
Estilos de crianza y experiencias en conductas de bullying en adolescentes
Retos de la Ciencia, 10(22), 29-44.
ISSN 2602-8237
De acuerdo a la Organización no gubernamental internacional Bullying Sin Fronteras (BSF,
2025), en Ecuador se han reportado 40.000 casos de bullying solo en el último o,
considerando que esta cifra es solo una fracción de los todos los casos presentes en la realidad
de nuestro país, por lo que estudiar acerca de este fenómeno social en el contexto ecuatoriano
resulta de suma importancia debido a las graves consecuencias que tiene en el desarrollo
emocional y social de los adolescentes.
Sin embargo, para comprender plenamente este fenómeno, resulta necesario analizar
también los factores que lo originan, ya que las conductas violentas no surgen de manera
espontánea o aislada, sino que muchas veces se desarrollan a partir de dimicas relacionales
que los menores observan en su entorno y posteriormente reproducen en sus interacciones
sociales. Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, 2024), el
aprendizaje social desempeña un papel fundamental en la aparición de la agresión entre
pares, ya que este tipo de conductas tiende a reproducirse mediante procesos de observación
e imitacn. En esta misma nea, Carrera & Mazzarella (2001), retoman los planteamientos de
Vygotsky para señalar que todo aprendizaje escolar tiene un historial previo, pues antes de
ingresar al ámbito académico, los niños ya han adquirido experiencias formativas desde sus
primeros años de vida.
Este tipo de conductas no se desarrollan por casualidad, sino que están influenciadas
por múltiples dinámicas socioculturales presentes en distintos contextos a nivel mundial. En
América Latina, este fenómeno también constituye una realidad preocupante. De acuerdo con
datos de la UNESCO (2022), al menos el 32% de los estudiantes de la región ha experimentado
alguna forma de bullying durante su trayectoria escolar. Esta cifra refleja la magnitud del
problema y pone de manifiesto la necesidad de que las instituciones educativas, a como la
sociedad en general, presten mayor atencn a esta problemática.
La gravedad de esta situacn se intensifica al considerar el contexto social en el que
se desarrollan muchos adolescentes latinoamericanos. La región presenta altos índices de
violencia intrafamiliar, según (Lucero, 2023), esto podría incrementar la vulnerabilidad
emocional y social de los jóvenes y actuar como un factor que modela ciertas conductas. En
este sentido, el hogar, que debería constituir un espacio de protección y cuidado, en algunos
casos se convierte en el primer entorno donde se aprenden y normalizan dinámicas violentas
que posteriormente pueden reproducirse en las interacciones escolares.(Matia Fundazioa,
2020)
En relación con lo anterior, UNICEF (2020), advierte que la exposición a situaciones de
abuso dentro del hogar puede influir significativamente en la forma en que los adolescentes
se relacionan con los demás. Cuando un joven crece en un entorno familiar hostil, suele
desarrollar un mecanismo de adaptacn que pueden situarlo dentro del círculo de la
violencia. En algunos casos, el adolescente puede adoptar el rol de agresor, reproduciendo
con sus iguales el maltrato que ha experimentado; en otros, puede asumir una posición de
víctima, mostrando conductas s sumisas frente a las agresiones. Estas dinámicas
aprendidas en el ámbito familiar pueden trasladarse posteriormente al contexto escolar,
donde los adolescentes tienden a reproducir los patrones de relacn que han interiorizado.
De esta manera, las experiencias de violencia vividas en la familia pueden influir en la
aparición o mantenimiento de situaciones de bullying dentro del ámbito educativo.
Estos comportamientos que se desarrollan dentro del contexto familiar pueden
comprenderse a partir de la teoría propuesta por Diana Baumrind (1971), quien planteo que
los distintos estilos parentales: autoritario, democtico y permisivo, influyen de manera
significativa en la forma en que niños y adolescentes aprenden a relacionarse con su entorno.
32
Camila Reyes / Agueda Ponce
Fundación Internacional para la Educación la Ciencia y la Tecnología, FIECYT.
Según esta autora, el estilo de crianza predominante tiene un impacto directo en la manera en
que los jóvenes interactúan con sus pares, pudiendo facilitar o dificultar el desarrollo de
relaciones interpersonales saludables. En este sentido, los estilos de crianza pueden funcionar
como factores protectores o, por el contrario, como elementos de riesgo frente a la aparición
de conductas agresivas o de sumisn en el ámbito escolar (Herrera-López et al., 2022). Por
ejemplo, los adolescentes criados bajo un estilo autoritario suelen mostrar mayor
dependencia, actitudes sumisas y dificultades para establecer relaciones s equitativas con
los demás. Por su parte, quienes crecen en hogares con un estilo permisivo pueden presentar
conductas agresivas, inmadurez emocional y problemas para establecer vínculos estables. En
contraste, los adolescentes educados bajo un estilo democtico tienden a desarrollar mayor
autonomía, habilidades comunicativas y competencias sociales, lo que favorece relaciones
más saludables con sus pares (Burgos & García, 2020).
Esta problemática no está nada lejos de la realidad en el Ecuador, de acuerdo con los
resultados obtenidos en la prueba Ser Estudiante del año 2019, el Instituto Nacional de
Evaluación Educativa (INEval, 2019) identificó que, el 6% de estudiantes en 7mo de EGB se
sentía amenazado por un compañero de su institución educativa, y de ese mismo porcentaje,
el 3% se camb de colegio para evitar dichas agresiones. En una nea similar, el Ministerio
de Educación de Ecuador (MINEDUC) estima que el acoso escolar afecta aproximadamente
al 23% de los estudiantes entre 11 a 18 años, reportándose oficialmente 607 casos a nivel
nacional durante el año 2022 (Busn, 2024). Lo anterior pone en evidencia la magnitud del
acoso escolar y la necesidad de abordarlo de manera integral en el sistema educativo
ecuatoriano.
Estas cifras cobran especial relevancia si se considera que la adolescencia es una etapa
de transicn caracterizada por profundos cambios biológicos, emocionales y sociales. Este
periodo puede representar una oportunidad para el crecimiento personal, pero tambn
implica una mayor vulnerabilidad, por lo que los factores de riesgo y de protección
desempeñan un papel fundamental. En este sentido Lagos et al. (2025) señalan que elementos
como el aislamiento social, la baja autoestima, el estrés dentro del entorno familiar y la falta
de redes de apoyo sólidas incrementen la probabilidad de que los jóvenes se vean
involucrados en situaciones de acoso. En contraste, el desarrollo de habilidades sociales, la
resiliencia, la autoconfianza y la capacidad de afrontar conflictos de manera asertiva
funcionan como factores protectores que favorecen la construccn de relaciones saludables.
Comprender estos factores en el contexto local resulta fundamental para diseñar
estrategias de intervencn efectivas. En Ecuador, diversas investigaciones han comenzado a
analizar la relación entre los estilos de crianza y las experiencias de violencia entre pares
durante la adolescencia. Por ejemplo, en la provincia de Tungurahua, Villacís & Larzabal
(2022) identificaron una relacn significativa entre determinados estilos de crianza y la
participación de los adolescentes en conductas de ciberbullying. De forma similar, un estudio
realizado con 123 adolescentes en una unidad educativa en Manta evidenció que los estilos
de crianza hostiles en ambos progenitores se correlacionan significativamente con la presencia
de acoso escolar, mostrando una relacn directa entre estas variables (Alcivar & Roque, 2025).
Estos resultados sugieren que las dinámicas familiares caracterizadas por prácticas parentales
negativas pueden influir en la aparición de conductas agresivas o de victimizacn dentro del
entorno escolar. No obstante, a pesar de estos avances, la literatura nacional aún presenta
vacíos respecto al estudio de otras manifestaciones del bullying, como la violencia sica,
verbal y social dentro del entorno escolar. En particular, se observa una limitada exploración
de los distintos roles que los adolescentes pueden asumir en estas dinámicas, no solo como
víctimas, sino también como agresores, lo cual restringe una comprensión integral de este
33
Estilos de crianza y experiencias en conductas de bullying en adolescentes
Retos de la Ciencia, 10(22), 29-44.
ISSN 2602-8237
fenómeno social y de los factores familiares que pueden influir en su aparición o
mantenimiento.
En este sentido, en el contexto educativo ecuatoriano, las condiciones socioeconómicas
constituyen un factor relevante para comprender las realidades familiares y escolares que
atraviesan muchos adolescentes. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y
Censos (INEC, 2022), la pobreza por Necesidades sicas Insatisfechas (NBI) afecta al 27,10%
de la población urbana y alcanza el 61,4% en las zonas rurales. Estas cifras, permiten
dimensionar la complejidad de las condiciones en las que viven numerosos hogares, donde
las preocupaciones relacionadas con la subsistencia suelen ocupar un lugar central. En
muchos casos, esta situación limita el tiempo, los recursos y la disponibilidad emocional que
los padres pueden dedicar al acompañamiento y orientacn de sus hijos durante la
adolescencia.
La precariedad estructural puede traducirse en una forma de ausencia involuntaria
por parte de los cuidadores. Madres y padres que enfrentan largas jornadas laborales y la
presión constante derivada de la inestabilidad económica disponen de menos tiempo y
recursos emocionales para supervisar las relaciones sociales de sus hijos, orientar la resolución
de conflictos o participar activamente en su entorno escolar. Diversos estudios han señalado
que las condiciones socioeconómicas adversas y el estrés familiar pueden limitar el
acompañamiento parental y reducir las oportunidades de supervisn durante la
adolescencia, lo que incrementa la vulnerabilidad de los jóvenes frente a diferentes
problemáticas sociales (UNESCO, 2021).. En este contexto, la disminucn del
involucramiento parental puede dejar a muchos adolescentes con menor orientacn frente a
las dinámicas sociales que enfrentan en la escuela. Asimismo, investigaciones recientes han
evidenciado que el apoyo familiar y la supervisión parental funcionan como factores
protectores frente a la participacn en situaciones de violencia entre pares (Biswas et al.,
2020).
Sin el faro de una guía sostenida y sin una red de apoyo que todo ser humano necesita
para crecer, los jóvenes quedan expuestos a un riesgo mayor de quedar atrapados en las
dinámicas del bullying. Por un lado, aquello que, reproducen patrones de relación aprendidos
en entornos donde la violencia es la norma; mientras que, otros, porque carecen de las
herramientas y el respaldo necesario para defenderse o pedir ayuda cuando el sufrimiento se
vuelve insoportable. En ambos casos, la pobreza no solo implica carencias económicas, sino
que, conlleva un profundo costo psicológico al privar a los adolescentes de la contención
afectiva y el acompañamiento parental necesarios para un desarrollo socioemocional
saludable, exponiéndolos a a una forma de vulnerabilidad que trasciende lo meramente
material, por ello, estudiar a la familia y al entorno educativo por separado, sería un error
(Bassantes et al., 2025).
Por ello, en el presente estudio se propone analizar la relación entre los diferentes
estilos de crianza percibidos por los adolescentes en sus hogares y sus experiencias de bullying
dentro del contexto escolar. De manera específica, se busca evaluar las dimensiones de los
estilos de crianza ejercidos tanto por el padre como por la madre. Y, por otro lado, valorar las
experiencias en conductas de bullying en adolescentes. Además, en base a estos resultados se
espera determinar si existen diferencias significativas en estas experiencias en función del sexo
de los participantes. A, se espera aportar una mirada s integral del fenómeno del bullying
en la adolescencia, que permita pensar estrategias de intervención verdaderamente sensibles
a las realidades familiares y sociales de los estudiantes en nuestro país.
34
Camila Reyes / Agueda Ponce
Fundación Internacional para la Educación la Ciencia y la Tecnología, FIECYT.
MATERIALES Y MÉTODOS
Diseño de la investigación
El enfoque de la investigación fue cuantitativo, ya que implicó la recoleccn y alisis de
datos numéricos obtenidos mediante instrumentos psicométricos estandarizados. En cuanto
al diseño fue no experimental, debido a que las variables no fueron manipuladas por la
investigadora, sino observadas en su contexto natural. De acuerdo a Yuni & Urbano (2006),
los estudios correlacionales buscan determinar si las variables de un fenómeno presentan
algún tipo de asociacn y ayudan a establecer las relaciones existentes entre ellas,
proporcionando informacn que puede servir de base para el desarrollo de estudios
explicativos, en este sentido, el estudio tuvo un alcance correlacional, puesto que se buscó
examinar la relacn entre estilos de crianza percibidos por los adolescentes y sus experiencias
de bullying dentro del entorno escolar. Asimismo, la investigación fue de corte transversal,
ya que la recolección de los datos se realizó en un único momento del tiempo, con un alcance
correlacional que permita determinar si las variables antes mencionadas tienen o no relación,
a como su fuerza y direccn (Osada & Salvador-Carrillo, 2021).
Población y muestra
La poblacn de estudio estuvo conformada por estudiantes de una institución educativa
secundaria fiscomisional, ubicada en la ciudad de Ambato, provincia de Tungurahua,
Ecuador.
Para la seleccn de los participantes se emplun muestreo no probabistico por
conveniencia, considerando la accesibilidad a la poblacn y la viabilidad de la recoleccn de
datos dentro del contexto educativo. Este tipo de muestreo permitió seleccionar a los
participantes que cumplían con las características requeridas para el estudio y que se
encontraban disponibles durante el proceso de investigación.
La muestra estuvo compuesta por 290 adolescentes con edades comprendidas entre
los 13 y 16 años, quienes se encontraban legalmente matriculados en la institución educativa
durante el periodo académico correspondiente. En cuanto a la distribucn por sexo, el 49.1%
correspondió a hombres y el 50.9% a mujeres. Respecto al nivel educativo, el 35.1% de los
participantes cursaba décimo año, el 26.3% noveno y el 38.6% restante primero de bachillerato.
Los criterios de inclusn utilizados fueron: 1) que los participantes se encontraran
dentro del rango de edad establecido y 2) no presentar diagnósticos clínicos de trastorno
mentales graves. Este criterio se estableció debido a que, según Krauskopof (1999), los
trastornos psicológicos severos pueden alterar significativamente las interacciones sociales de
los adolescentes y afectar los procesos de socializacn, lo que podría generar sesgos en la
evaluación de la percepción de los estilos de crianza y de las experiencias de bullying.
Por otra parte, se excluyó del estudio: 1) a aquellos estudiantes que no contaban con el
consentimiento informado por sus representantes legales ni con el asentimiento informado
del propio adolescente y 2) a los estudiantes que presentaban un porcentaje de inasistencias
superior al 50% durante el último bimestre según los reportado por el Departamento de
Consejería Estudiantil (DECE) de la institución, ya que dichos estudiantes habrían estado
expuestos a un número reducido de interacciones dentro del entorno escolar. Esta situacn
descrita podría limitar la evaluación de sus experiencias recientes de bullying durante el
periodo de referencia de los últimos dos meses considerado por el instrumento European
Bullying Intervention Project Questionnarire (EBIPQ) desarrollado por Ortega-Ruiz et al.
(2016).
35
Estilos de crianza y experiencias en conductas de bullying en adolescentes
Retos de la Ciencia, 10(22), 29-44.
ISSN 2602-8237
De acuerdo con los criterios de selección la muestra final estuvo conformada por un total de
228, puesto que, existieron 33 participantes de quienes sus representantes legales no firmaron
el consentimiento, 2 que no cumplieron la edad de inclusn, 16 que presentaron diagnósticos
validados por el DECE de presencia de trastornos psicológicos graves, y 11 que reportaron
una inasistencia superior al 50% en el último bimestre, corroborado con el departamento antes
mencionado, esto con el objetivo de garantizar los derechos establecidos por la Declaración
de Helsinki de La AMM (Oct.,2024).
cnicas e instrumentos
Para la recoleccn de datos se utilizaron, de manera inicial una encuesta sociodemográfica, y
dos instrumentos psicométricos validados en poblacn ecuatoriana que permitieron evaluar
las dos variables del estudio.
La encuesta sociodemogfica estuvo conformada por 7 preguntas con el objetivo de
conocer del participante el sexo, la edad, el curso, si es que posee algún trastorno mental grave,
si ha tenido un porcentaje de inasistencias superior al 50% en el último bimestre, como percibe
el nivel socioeconómico de su hogar y quienes son las figuras parentales o de cuidado con las
que vive actualmente.
Para medir la percepción de los estilos de crianza se emplel Child´s Report of
Parental Behavior Inventory (CRPBI), desarrollado por Schaefer (1965), el cual está diseñado
para evaluar la percepción que tienen los hijos sobre los comportamientos parentales tanto
del padre como de la madre. Este instrumento está conformado por 52 ítems con una escala
de respuesta tipo Likert de cinco puntos y permite evaluar tres dimensiones principales del
comportamiento parental: amor, control y negligencia. Estas dimensiones facilitan la
identificación de diferentes estilos de crianza percibidos por los adolescentes. Según la validez
factorial realizada por Vilchez & Vilchez (2019) en poblacn ecuatoriana, este test presenta
coeficientes de consistencia interna de α = 0,86 para la subescala de amor, α = 0,75 para la
dimensión de control y α = 0,70 para la subescala de negligencia. Las puntuaciones obtenidas
son interpretadas de forma directa, es decir, entre s alta la puntuacn, el padre o la madre
es considerado como afectuoso, controlador o negligente.
Para evaluar las experiencias de bullying se utilizó el European Bullying Intervention
Project Questionnaire (EBIPQ), desarrollado por Ortega-Ruiz et al. (2016), el cual está
compuesto por 14 ítems con una escala de respuesta tipo Likert que oscila entre 0 (nunca) y 4
(siempre). Este instrumento permite evaluar dos dimensiones principales del fenómeno del
bullying: victimización y agresión, tomando como referencia las experiencias vividas por los
estudiantes durante los últimos dos meses. En la validez factorial del EBIPQ realizado por
Cuesta et al. (2025) en poblacn ecuatoriana, se demostró adecuados niveles de confiabilidad
psicométrica, presentando coeficientes de consistencia interna de α = 0,84 para la subescala de
victimización y α = 0,73 para la subescala de agresión. La puntuacn total se obtiene mediante
la suma de las respuestas de los participantes, donde valores s altos indican una mayor
presencia de experiencias de victimizacn o de conductas agresivas relacionadas con el acoso
escolar.
Procedimiento
Para la recoleccn de datos se siguió un proceso sistemático y éticamente responsable. En una
primera fase, se estableció contacto con las autoridades de la institución educativa, con el fin
de presentar los objetivos del estudio, su relevancia académica y los aspectos losticos
36
Camila Reyes / Agueda Ponce
Fundación Internacional para la Educación la Ciencia y la Tecnología, FIECYT.
relacionados con la aplicación de los instrumentos. Una vez obtenida la autorización
institucional, se formalizó el acuerdo mediante la firma de una carta compromiso por parte
de las autoridades de la institución educativa.
Posterior a ello, el proyecto de investigación fue presentado al Comité de Ética de la
Investigacn en Seres Humanos (CEISH) de la Universidad cnica de Ambato para su
revisn y aprobación bajo el código 007-CEISH-UTA-2026, entidad que garantizó el
cumplimiento de los principios éticos aplicables a estudios que involucran población
adolescente. En la etapa siguiente, se informó a los estudiantes acerca del propósito de la
investigacn, la toma de los test y el cacter voluntario de su participacn. Paralelamente,
los representantes legales recibieron el consentimiento informado correspondiente,
garantizando que su participación fuera libre, voluntaria y consciente. Durante el desarrollo
del estudio se respetaron los lineamientos éticos aplicables a investigaciones con seres
humanos, particularmente aquellos relacionados con el bienestar de los participantes, la
proteccn de sus derechos, la participacn voluntaria y la confidencialidad de la información
(American Psychological Association, 2017). Una vez obtenidos los consentimientos
correspondientes, se procedió a la aplicación de los instrumentos mediante la plataforma
Google Forms en el aula de computacn de la institución educativa y con el acompañamiento
de las autoridades escolares. Asimismo, se garantizó en todo momento el anonimato y la
confidencialidad de la informacn recolectada, asegurando que los datos obtenidos fueran
utilizados exclusivamente con fines académicos y científicos. Durante todo el proceso
investigativo se actuó con responsabilidad, transparencia y respeto en el manejo y alisis de
la informacn recopilada.
Los cuestionarios fueron administrados una sola vez y en una misma jornada, con una
duración aproximada de 20 minutos. Durante el proceso se recopilaron únicamente datos
sociodemográficos sicos, garantizando el anonimato de los participantes y la
confidencialidad de la información proporcionada. Finalmente, los resultados generales del
estudio fueron compartidos con el DECE de la institución con el propósito de contribuir al
diseño de estrategias de prevencn del bullying y fortalecimiento de losnculos familiares,
incluyendo la realizacn de un taller psicoeducativo dirigido a los padres de familia.
Análisis de datos
Para la obtención de los resultados, se realizó un alisis de estadística descriptiva mediante
el cálculo de la media y la desviación estándar de las variables de estudio. Posteriormente, se
aplicó la prueba de normalidad de Shapiro-Wilk, cuyos resultados evidenciaron la ausencia
de una distribución normal. En funcn de ello, se procedió a emplear análisis inferenciales
utilizando pruebas no paratricas.
RESULTADOS
Al aplicar la prueba de Shapiro Wilk, se evidenció que los datos no cumplen con el supuesto
de normalidad (p = <.001). En consecuencia, se optó por el uso de pruebas no paramétricas.
Para analizar la relación entre variables se empleó el coeficiente Rho de Spearman, mientras
que para evaluar las diferencias entre grupos se utilizó la prueba U de Mann-Whitney.
37
Estilos de crianza y experiencias en conductas de bullying en adolescentes
Retos de la Ciencia, 10(22), 29-44.
ISSN 2602-8237
En relacn con las dimensiones del estilo de crianza de la figura materna, los resultados
fueron obtenidos a partir de la media estandarizada, calculada mediante la división de la
media de cada dimensión para su valor ximo y multiplicada por 100. A partir de este
procedimiento, se evidenc un predominio de la dimensión de amor con un 73%, seguida de
la dimensión de control con un 56%, mientras que la dimensión de negligencia alcanzó un
46%.
Tabla 2
Descriptivas del estilo de crianza de la figura paterna
Shapiro-Wilk
Media
DE
Mínimo
Máximo
W
p
AMOR PAPÁ
228
71.1
18.46
105
0.955
<.001
CONTROL PAPÁ
228
35.5
11.98
65
0.984
0.013
NEGLIGENCIA PAPÁ
228
14.4
5.50
35
0.946
<.001
En relacn con las dimensiones del estilo de crianza de la figura paterna, y aplicando el
mismo procedimiento de media estandarizada, los resultados evidencian un predominio de
la dimensión de amor con un 67%. Por otro lado, la dimensión de control presenun 54%,
mientras que la dimensión de negligencia obtuvo un 41%.
Tabla 3
Descriptivas de las experiencias en conductas de bullying
N
Media
DE
Mínimo
Máximo
VICTIMIZACION
228
10.00
6.84
0
28
AGRESN
228
5.30
5.42
0
26
Con los resultados obtenidos a lo que conductas de bullying respecta, se evidenc un
predominio en la dimensión de victimización con una media de 10.00 y la agresn presentó
una media de 5.30, mostrando una menor presencia en la muestra estudiada.
Tabla 1
Descriptivas del estilo de crianza de la figura materna
Shapiro-Wilk
N
Media
DE
Mínimo
Máximo
W
p
AMOR MA
228
77.2
15.95
105
0.953
<.001
CONTROL MAMÁ
228
37.0
11.17
65
0.992
0.229
NEGLIGENCIA MAMÁ
228
14.0
5.11
30
0.956
<.001
38
Camila Reyes / Agueda Ponce
Fundación Internacional para la Educación la Ciencia y la Tecnología, FIECYT.
Tabla 4
Prueba T para Muestras Independientes
Estadístic
o
p
Diferenci
a de
medias
EE de la
diferenci
a
Tamañ
o del
Efecto
VICTIMIZACI
ON
U de
Mann-
Whitne
y
6027
0.34
6
1.000
Correlac
n
biseriada
de rangos
0.0722
AGRESN
U de
Mann-
Whitne
y
5241
0.01
1
1.000
Correlac
n
biseriada
de rangos
0.1933
Nota. H μ
Hombre
≠ μ
Mujer
De acuerdo con los resultados obtenidos, en la dimensión de victimización no se evidencian
diferencias significativas entre sexos, ya que los hombres presentaron una media de 10.54 y
las mujeres de 9.47. En contraste con esto, en la dimensión de agresn si hay diferencias entre
los grupos con un valor de p=0.011 se observa una mayor predominancia en el sexo
masculino, con una media de 6.42 frente a 4.22 en las mujeres.
Tabla 8
Correlación
VICTIMIZACION
AGRESIÓN
AMOR MA
Rho de Spearman
-0.037
-0.167
*
gl
226
226
valor p
0.581
0.012
CONTROL MAMÁ
Rho de Spearman
0.104
0.122
gl
226
226
valor p
0.118
0.066
NEGLIGENCIA MAMÁ
Rho de Spearman
0.176
**
0.206
**
gl
226
226
valor p
0.008
0.002
AMOR PAPÁ
Rho de Spearman
-0.047
-0.152
*
gl
226
226
valor p
0.480
0.022
CONTROL PAPÁ
Rho de Spearman
0.099
0.029
gl
226
226
valor p
0.135
0.659
NEGLIGENCIA PAPÁ
Rho de Spearman
0.179
**
0.263
***
39
Estilos de crianza y experiencias en conductas de bullying en adolescentes
Retos de la Ciencia, 10(22), 29-44.
ISSN 2602-8237
VICTIMIZACION
AGRESIÓN
gl
226
226
valor p
0.007
<.001
En relacn con el análisis de correlacn, se encontraron asociaciones estadísticamente
significativas entre algunas dimensiones de los estilos de crianza y las conductas de bullying.
En particular, la negligencia materna mostró una correlación positiva y significativa tanto con
la victimización (Rho= 0.176; p = 0.008) como con la agresión (Rho= 0.206; p = 0.002). De
manera similar, la negligencia paterna se correlacionó positivamente con la victimización
(Rho= 0.179; p = 0.007) y con la agresn (Rho= 0.263; p < 0.001), siendo esta última la relación
más alta observada.
Por otro lado, la dimensión de amor, tanto materno como paterno, presentó
correlaciones negativas y significativas con la agresn (Rho= -0.167; p = 0.012 y Rho= -0.152;
p = 0.022, respectivamente), lo que sugiere una relacn inversa.
DISCUSIÓN
En respuesta al objetivo del estudio, orientado a determinar la relación entre los estilos de
crianza percibidos y las experiencias en conductas de bullying en adolescentes, los resultados
evidenciaron asociaciones significativas entre ambas variables. Específicamente, la percepción
de negligencia por parte de las figuras parentales, tanto materna como paterna, se relacionó
con una mayor presencia de victimización y agresión. Asimismo, el afecto y la cercanía
emocional parental se asociaron con una menor manifestación de conductas agresivas. Estos
resultados permiten sostener que determinadas dimensiones de la crianza se vinculan con la
participación de los adolescentes en las dinámicas de acoso escolar.
Los principales hallazgos evidencian que la percepcn de negligencia por parte de las
figuras parentales, tanto materna como paterna, se asocia con una mayor probabilidad de que
los adolescentes se involucren en dimicas de bullying, ya sea como víctimas o como
agresores. Este resultado concuerda con lo encontrado por Alcívar & Roque (2025) en
adolescentes de una unidad educativa ecuatoriana, quienes evidenciaron una relacn
significativa entre el estilo de crianza negligente y el acoso escolar. La coincidencia entre
ambos estudios sugiere que la falta de atención, supervisión y apoyo emocional en el entorno
familiar puede constituir una condición de vulnerabilidad para el involucramiento en
situaciones de acoso. No obstante, los resultados del presente estudio establecen únicamente
una asociación estastica, por lo que no permiten afirmar que la negligencia parental sea la
causa directa de las conductas de bullying.
En la misma línea, Chapoñan et al. (2023) encontraron que el estilo de crianza
negligente se asocia con el rol de agresor victimizado. Esto indica que los adolescentes que se
desarrollan en contextos de negligencia parental tienden a manifestar conductas agresivas
hacia sus pares, y simultáneamente, experimentar situaciones de victimización. Ambos
estudios coinciden en que los roles de víctima y agresor no son necesariamente excluyentes.
Este patrón podría estar relacionado con una limitada satisfacción de las necesidades
emocionales dentro del entorno familiar, lo que puede afectar el desarrollo de habilidades de
regulación emocional e interacción social.
En concordancia con lo anterior, los resultados evidenciaron que la presencia de afecto
y cercanía emocional por parte de los padres se relaciona con una menor manifestación de
40
Camila Reyes / Agueda Ponce
Fundación Internacional para la Educación la Ciencia y la Tecnología, FIECYT.
conductas agresivas, lo que respalda su posible funcn como factor protector. Este hallazgo
complementa los resultados relacionados con la negligencia, dado que muestra que las
dimensiones parentales caracterizadas por la atencn y el afecto presentan una relacn
inversa con la agresn. No obstante, esta asociación no permite determinar si el afecto
parental reduce directamente las conductas agresivas o si intervienen otras variables
familiares, individuales o escolares.
En contraste con los hallazgos previamente expuestos, Guarín y Bastos (2025)
encontraron que el acoso escolar no presenta una relacn directa y significativa con los estilos
de crianza. Mientras que en el presente estudio se identificaron asociaciones entre las
dimensiones de negligencia, afecto y las conductas de bullying, dichos autores no encontraron
evidencia suficiente para sostener esta relacn. Esta discrepancia puede estar vinculada con
diferencias en las características de las muestras, los instrumentos utilizados, el contexto
sociocultural o la operacionalizacn de los estilos de crianza y del bullying. Los autores
señalan, además, que este resultado podría explicarse por la naturaleza multifactorial del
acoso escolar, cuya aparición no puede atribuirse a una causa única.
Desde el modelo ecológico de Bronfenbrenner, el desarrollo humano es el resultado
de múltiples interacciones entre diferentes sistemas. Por ello, las conductas de acoso pueden
estar influenciadas no solo por el entorno familiar, sino también por factores individuales, el
clima escolar, las normas del grupo de pares, la comunidad e incluso el contexto sociocultural.
El presente estudio atendió específicamente la relación entre las dimensiones de los estilos de
crianza y las experiencias de bullying; sin embargo, no evaluó la influencia conjunta de los
demás sistemas asociados con el fenómeno. Por tanto, permanece sin resolver el peso
específico que tiene los factores familiares frente a otros factores individuales, escolares y
comunitarios.
Por otro lado, en lo que respecta a las dimensiones de los estilos de crianza percibidas
por los adolescentes, se encontró que, tanto en la figura paterna como materna, la mayoa de
los participantes las percibe como amorosas. Este hallazgo es consistente con lo reportado por
Meza & Candela (2021), quienes, en su estudio, evidenciaron que la mayoría de los
participantes percibía a sus figuras parentales como una autoridad democrática, caracterizada
por altos niveles de comunicación, afecto y apoyo. La coincidencia de estos resultados sugiere
que este estilo de crianza podría ser predominante en contextos similares, lo cual resulta
relevante, ya que la autoridad democrática se ha asociado con un adecuado desarrollo
socioemocional en los adolescentes y con una menor probabilidad de manifestar conductas
problemáticas
En cuanto a las experiencias en conductas de bullying, los resultados evidenciaron un
mayor predominio de la victimización frente a la agresión, lo que indica que los adolescentes
reportan con mayor frecuencia haber sido objeto de conductas de acoso que haberlas ejercido.
Este hallazgo podría explicarse por una mayor disposición a reconocer o reportar experiencias
de victimización, así como por la posible subestimacn o minimizacn de las propias
conductas agresivas. Asimismo, estos resultados reflejan la complejidad del fenómeno del
bullying en el contexto escolar, donde los roles no siempre son estáticos y los adolescentes
pueden transitar entre diferentes posiciones dentro de la dinámica de acoso. En concordancia
con ello, García-Carrera et al. (2025) señalan que los adolescentes pueden cambiar de rol a lo
largo del tiempo, en funcn de su desarrollo evolutivo y de la interaccn de factores morales
y relacionales, lo que evidencia la naturaleza dinámica de este fenómeno.
Asimismo, en lo referente a las experiencias en conductas de bullying según el sexo,
no se encontraron diferencias significativas en la dimensión de victimizacn entre hombres
y mujeres. Sin embargo, en la dimensión de agresión se evidenció una mayor predominancia
41
Estilos de crianza y experiencias en conductas de bullying en adolescentes
Retos de la Ciencia, 10(22), 29-44.
ISSN 2602-8237
en el sexo masculino. Este resultado difiere de lo reportado por Herrera-López et al. (2022),
quienes encontraron que las mujeres tendían a asumir con mayor frecuencia el rol de ctimas,
mientras que los hombres se implicaban en un rol mixto.
La diferencia entre ambos estudios podría estar relacionada con las características
contextuales y socioculturales de las poblaciones evaluadas, así como con variaciones en los
procesos de socializacn de nero. En determinados contextos, las conductas agresivas
directas y externalizaciones pueden ser s frecuentes o socialmente aceptadas entre los
hombres, mientras que las mujeres pueden expresar formas de agresn indirecta o relacional.
No obstante, el presente estudio no analizó separadamente las distintas modalidades de
agresión, por lo que no puede establecerse si la ausencia de diferencias en victimización o
mayor agresn masculina dependen del tipo específico de conducta evaluada.
En ntesis, el estudio permitió responder al objetivo planteado al identificar relaciones
significativas entre determinadas dimensiones de los estilos de crianza percibidos y las
experiencias de bullying. Se estableció que la negligencia parental se relaciona con mayores
niveles de victimización y agresión, mientras que el afecto parental se vincula con una menor
presencia de conductas agresivas. También se identificó un predominio de la victimización
sobre la agresn y una mayor presencia de agresn en los hombres.
Finalmente, es importante considerar algunas limitaciones del estudio, como el uso de
instrumentos de autoinforme, que podrían estar sujetos a sesgos de deseabilidad social, a
como el diseño transversal, que no permite establecer relaciones de causalidad. Por ello,
futuras investigaciones deberían incorporar diseños longitudinales, múltiples fuentes de
informacn y variables individuales, familiares y escolares que permitan comprender de
forma s integral el fenómeno estudiado.
CONCLUSIONES
Los resultados obtenidos en el presente estudio permiten evidenciar la relevancia del entorno
familiar en el desarrollo de conductas sociales durante la adolescencia. En particular, se
destaca que los estilos de crianza caracterizados por el afecto, la comunicación y la cercanía
emocional actúan como factoes protectores frente a la aparición de conductas agresivas,
mientras que la negligencia parental se asocia con una mayor vulnerabilidad tanto para ejercer
como para experimentar situaciones de bullying. Estos resultados ponen en evidencia la
necesidad de replantear las formas en las que los adolescentes, especialmente los varones,
gestionan los conflictos interpersonales. En este sentido se vuelve fundamental impulsar
espacios educativos que fomenten habilidades como la comunicación asertiva para la
resolución de conflictos, dejando de lado patrones tradicionales basados en la agresn física,
verbal o psicológica.
De igual manera, resalta la importancia de implementar programas de orientacn y
educación parental que permitan a las familias reconocer el impacto de sus prácticas de
crianza en el comportamiento de sus hijos. Brindar herramientas a los padres para fortalecer
el vínculo afectivo, la supervisión adecuada y la comunicación efectiva puede contribuir
significativamente a la prevencn de conductas de riesgo en contextos escolares.
Para futuras investigaciones, se sugiere ampliar el tamaño y la diversidad de la
muestra, con el fin de obtener resultados más representativos y generalizables a distintos
contextos socioculturales. Asimismo, seria pertinente considerar otro tipo de diseños, como el
longitudinal con el fin de analizar la evolución de conductas de bullying y su relación con la
crianza que reciben a lo largo del tiempo. Adicionalmente, se recomienda incorporar otras
42
Camila Reyes / Agueda Ponce
Fundación Internacional para la Educación la Ciencia y la Tecnología, FIECYT.
variables relevantes, tales como el clima escolar, la influencia del grupo y las características
individuales con el objetivo de ver el bullying desde una perspectiva más integral.
REFERENCIAS BIBLIOGFICAS
Alcivar, R., & Roque, Y. (2025). Estilos de crianza y acoso escolar en una unidad educativa
ecuatoriana. Puriq, 7, e750. https://doi.org/10.37073/puriq.7.750
American Psychological Association. (2017). Principios éticos de los psicólogos y código de
conducta. https://www.apa.org/ethics/code
Bassantes, J., Ocaña, J., Sánchez, L., & Segovia, R. (2025). Relación entre la participación de los
padres en la educación y el bienestar emocional de los niños. Ciencia Latina Revista
Cientifica Multidisciplinar, 9(4), 92219239. https://surl.li/plwtfu
Baumrind, D. (1971). Current patterns of parental authority. Developmental Psychology, 4(1
PART 2), 1103. https://doi.org/10.1037/h0030372
Biswas, T., Scott, J. G., Munir, K., Thomas, H. J., Huda, M. M., Hasan, M. M., David de Vries,
T., Baxter, J., & Mamun, A. A. (2020). Global variation in the prevalence of bullying
victimisation amongst adolescents: Role of peer and parental supports.
EClinicalMedicine, 20, 100276. https://doi.org/10.1016/j.eclinm.2020.100276
Burgos, M., & García, M. (2020). Ciencias sociales Artículo de Investigación. 6, 732–750.
https://doi.org/10.23857/dc.v6i4.1502
Busn, Y. (2024). Acoso escolar en Ecuador. Zona Libre. https://surl.li/rcjtey
Carrera, B., & Mazzarella, C. (2001). Vygotsky: enfoque sociocultural. Educere, 41–44.
Chapoñan, R. Z., Huaman, J. A. Z., Sancho, J. M. C., Parra, H. C., Paredes, G. I. M., & Niño, L.
C. (2023). Association between parenting styles and the role of Peruvian adolescents
in bullying, 2019. Revista Cuidarte, 14(1). https://doi.org/10.15649/cuidarte.2679
Cuesta, E., Moreta, R., Lascano, G., Pino, M., & Moreno, E. (2025). Propiedades psicométricas
del European Bullying Intervention Project Questionnaire (EBIPQ) y el European
Cyberbullying Intervention Project Questionnaire (ECIPQ) en una muestra de
adolescentes del Ecuador. Suma Psicológica, 32(1), 5464. https://surl.li/tloazh
Flores, G., Cáceres, V., & Melgar, Á. (2023). Causas, efectos y prevención del bullying escolar
en niños y adolescentes. Horizontes Revista de Investigacn En Ciencias de La
Educación, 7(29), 13191334. https://surl.li/edzszg
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. (2024). Causas y consecuencias del bullying o
acoso escolar. UNICEF. https://www.unicef.es/blog/educacion/acoso-escolar
García-Carrera, P., Ortega-Ruiz, R., Camacho, A., Garandeau, C. F., Salmivalli, C., & Romera,
E. M. (2025). Trajectories of Bystander Behaviors in Bullying during Secondary
Education: the Role of Moral Disengagement and Conformity to Peer Pressure. Journal
of Youth and Adolescence, 55(1), 168. https://doi.org/10.1007/S10964-025-02276-8
Guarín, D., & Bastos, J. (2025). Relacn de los estilos parentales y roles asumidos en
situaciones de acoso escolar, en estudiantes de la I.E Cristo Obrero. Revista de
Investigacn En Estudios Sociales y de Frontera, 5379. https://surli.cc/dpdfjt
Herrera-López, M., Benavides, M. del R., Ortiz, G. P., & Ramos, M. A. (2022). Effects of
parenting guidelines on the roles of school violence. Psychology, Society & Education,
14(1), 23–34. https://surl.li/vemuix
Insituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). (2022). Resultados Nacionales Definitivos.
Instituto Nacional de Evaluacn Educativa (INEval). (2019). El acoso escolar y su impacto en
el desempeño estudiantil. https://surl.li/uvhumx
43
Estilos de crianza y experiencias en conductas de bullying en adolescentes
Retos de la Ciencia, 10(22), 29-44.
ISSN 2602-8237
Krauskopof, D. (1999). El desarrollo psicológico en la adolescencia: las transformaciones en
una época de cambios. Adolescencia y Salud, 1(2), 2331. https://surl.li/yztmov
Lagos, A., Castillo, B., & Durango, L. (2025). Factores de riesgo y de proteccn que influyen
o previenen en el bullying y ciberbullying y que afectan la salud mental de los
estudiantes en los entornos escolares: revisión documental. Scientific Journal T&E,
1(2), 166–202. https://surl.li/kwklgw
Lucero, N. (2023). Violencia intrafamiliar y sus efectos psicológicos en los niños y niñas en
latinoamerica. Universidad Católica de Cuenca.
Matia Fundazioa. (2020). El hogar: un lugar de proteccn y libertad. https://surli.cc/alxzrr
Menéndez Santurio, J. I., Fernández-Río, J., Cecchini Estrada, J. A., González-Víllora, S.,
Menéndez Santurio, J. I., Fernández-Río, J., Cecchini Estrada, J. A., & González-Víllora,
S. (2021). Acoso escolar, necesidades psicológicas sicas, responsabilidad y
satisfacción con la vida: relaciones y perfiles en adolescentes. Anales de Psicoloa,
37(1), 133–141. https://doi.org/10.6018/ANALESPS.37.1.414191
Meza, A., & Candela, V. (2021). Psique Mag:Revista Científica Digital de Psicología Estilos de
crianza familiar y violencia escolar en adolescentes de Lima Norte Family upbringing
styles and school violence in adolescents from Lima Norte. 10. https://surl.li/qytyxo
Naciones Unidas para la Educacn, la C. y la C. (UNESCO). (2022). La violencia y el acoso
escolares son un problema mundial, según un informe de la UNESCO.
https://surl.li/ofpqax
Nekane, B., Goni-Balentziaga, O., & Gorostiaga, A. (2023). Asociacn entre el bullying, la
ansiedad y la depresión en la infancia y la adolescencia: el efecto mediador de la
autoestima. Revista de Psicodictica, 28(1), 2634. https://surl.lu/nknsiw
Olweus, D. (1968). Aggression in the schools: Bullies and whipping boys. Hemisphere.
https://surl.li/ozkixg
Organizacn de las Naciones Unidas para la Educacn, la C. y la C. (UNESCO). (2024,
November 6). Violencia y acoso escolar: la UNESCO reclama una mejor protección de
los estudiantes. https://surl.li/fthelb
Organizacn Mundial Bullying Sin Fronteras. (2025). Estasticas Mundiales de Bullying
2025. https://surl.li/arkeay
Ortega-Ruiz, R., Del Rey, R., & Casas, J. A. (2016). Evaluar el bullying y el cyberbullying
validación española del EBIP-Q y del ECIP-Q Assessing bullying and cyberbullying:
Spanish validation of EBIPQ and ECIPQ. Psicoloa Educativa, 22, 7179.
https://surl.li/zcluow
Osada, J., & Salvador-Carrillo, J. (2021). Estudios descriptivos correlacnales: ¿término
correcto? Revista Médica de Chile, 149(9), 1383–1384. https://surl.li/kkltym
Schaefer, E. S. (1965). Children's reports of parental behavior: An inventory. Child
Development, 36(2), 413424. https://surl.li/fsrytf
UNESCO. (2021). s allá de los números: poner fin a la violencia y el acoso en el ámbito
escolar. In Organizacn de las Naciones Unidas para la Educacn, la Ciencia y la
Cultura. UNESCO. https://surl.li/mnswvi
UNICEF. (2020). ¿Cles son las consecuencias de la violencia en la crianza? UNICEF
Uruguay. https://surl.li/hdowit
Vilchez, J. L., & Vilchez, J. L. (2019). Validacn en población ecuatoriana del Child’s Report
of Parental Behavior Inventory (CRPBI). Accn Psicológica, 16(2), 4356.
https://surl.li/mvdnkc
44
Camila Reyes / Agueda Ponce
Fundación Internacional para la Educación la Ciencia y la Tecnología, FIECYT.
Villacís, L., & Larzabal, F. (2022). Relacn entre estilos de crianza y ciberbullying en
adolescentes de la provincia de Tungurahua Relationship between parenting styles
and cyberbullying in adolescents from the province of Tungurahua.
Yuni, J., & Urbano, C. (2006). Técnicas para Investigar Recursos Metodológicos para la
Preparacn de Proyectos de Investigación (2nd ed., Vol. 1). Editorial Brujas.
www.editorialbrujas.com.ar