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Maycol Macera / José Barrionuevo
Fundación Internacional para la Educación la Ciencia y la Tecnología, FIECYT.
mediador. Posteriormente, se debe realizar un análisis comparativo de tiempo de resolución
del conflicto laboral individual, comparando el tiempo sin mediación laboral y el tiempo con
mediación, haciendo posible la reducción de congestión judicial en cuanto a estos.
En el contexto de la eficaz resolución de conflictos, la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) destaca, según sus directrices de 2013, diversos elementos específicos que
resultan fundamentales. Estos incluyen el énfasis en enfoques preventivos, la disponibilidad
de una amplia variedad de servicios e intervenciones gratuitas, la adopción de métodos
informales, la involuntariedad en el proceso y la promoción de la innovación, entre otros
factores esenciales.
En consonancia con estas directrices, Paredes (2022) resalta la mediación como una
herramienta valiosa para la resolución de conflictos, tanto colectivos como individuales. Esta
metodología presenta diversas ventajas, entre las que se destaca su agilidad en comparación
con los juicios en los tribunales. Además, su implementación se facilita en entornos laborales
al propiciar un menor nivel de confrontación y contradicción entre las partes involucradas.
Un aspecto crucial es la capacidad de generar un ambiente propicio para relaciones
beneficiosas y que garantiza de manera más efectiva los derechos de los trabajadores.
A través de la combinación de las directrices de la OIT y las ventajas señaladas por
Paredes, se destaca la necesidad de adoptar enfoques que fomenten la prevención, la
accesibilidad, y la eficacia en la resolución de conflictos laborales. La mediación, al emerger
como una herramienta versátil, se erige como una respuesta eficiente que no solo agiliza el
proceso, sino que también promueve un ambiente laboral armonioso y respeta los derechos
fundamentales de los trabajadores.
De acuerdo con los resultados obtenidos gracias a la revisión de las leyes ecuatorianas
en cuanto a materia laboral, específicamente en lo referido a los conflictos laborales
individuales, se reconoce que su resolución se ve truncada debido a que no se presenta dentro
de esta la obligatoriedad de la mediación previa a este tipo de conflicto como una alternativa
idónea.
Esto se evidencia a partir de que dentro de un conflicto individual laboral se debe
considerar el principio de irrenunciabilidad de los derechos de los trabajadores, asimismo, se
tiene que en muchas ocasiones no se lleva a cabo una negociación real entre las partes, lo cual
hace que estas acudan a solucionar sus conflictos ante un tribunal. Lo anterior, hace necesario
considerar evaluar cómo se da la transacción dentro de la resolución de conflictos, en donde,
se tienen en cuenta la importancia del mediador y cómo este aplica técnicas objetivas y con
fundamento legal dentro del proceso (Arruga, 20 22).
Ahora bien, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de 2013,
se en cuanto a la resolución de conflictos se deben enfatizar en la dificultad que se presenta
cuando los empleados, a falta de una normativa o ley clara, acceden a enfoques preventivos,
variedad de servicios gratuitos, métodos informales, entre otros, que conllevan a la no
voluntariedad frente a la resolución de su conflicto laboral.
Es en este punto, según Paredes (2022) donde la mediación, específicamente la
mediación previa, permite agilizar la resolución de conflictos en comparación con los juicios
en tribunales. Esto debido a que la capacidad de la mediación para reducir el nivel de
confrontación y contradicción entre las partes involucradas se presenta como un elemento
crucial, gracias a que genera un ambiente propicio para relaciones beneficiosas y garantiza de
manera más efectiva los derechos fundamentales de los trabajadores.