decirlo a alguna manera, dado que el sujeto, para estos efectos, recurre a preguntas
esenciales.
Desde una mira filosófica y particularmente sociocultural la escritura de textos reconoce
las esencialidades humanas, así como sus realizaciones en el entorno social e incluso
natural. Es decir, centrarse en el ser humano es adentrarse en un mundo desconocido,
más todavía, vertiginosamente cambiante. En ese marco, Delors (1994) menciona que
no basta con que el individuo acumule conocimientos en los primeros años de vida, sino
que hay que entender que el aprendizaje es un proceso continuo. Lo importante es
aprovechar los primeros saberes para adaptarse a un mundo en permanente cambio.
Para ello, la educación debe basarse en los cuatro pilares del conocimiento: aprender a
conocer, aprender hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser.
La enseñanza debe orientarse en el aprender a conocer, es decir el estudiante
debe aprender a desarrollar instrumentos como la atención, la memoria y el
pensamiento, para comprender el entorno natural y social, descifrando así la realidad
con autonomía y juicio crítico. Se trata de conocerse, comprenderse, así como de
conocer y comprender al otro y todo lo que existe en un universo dinámico. Aprender a
conocer las ideas, las creencias, las costumbres, las convicciones y demás
posibilidades, aclara la visión del hombre sobre el mundo y potencia las habilidades de
escritura a partir de la descripción, el análisis y la comprensión e la realidad. +6
Aprender a hacer, la educación, entonces tiene la misión de brindar un conjunto
de competencias que promueven el desarrollo de cada persona, mediante la formación
técnica y profesional, ponga en práctica sus conocimientos adquiridos, con aptitud para
trabajar en equipo, mostrar iniciativa, asumir riesgos, autonomía personal, etc. Desde
esta mirada, aprender a escribir se aprende escribiendo, es decir mediante la práctica
individual y participativa, en situaciones comunicativas reales y bajo el acompañamiento
del docente.
Aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás, es otro de los pilares que
se debe promover en las instituciones educativas, pues la escuela alberga a estudiantes
de diferentes etnias, religiones, procedencias, culturas etc. Y al ser las personas únicas,
pero a la vez, eminentemente sociales; es necesario establecer relaciones en contextos
de igualdad, formulando objetivos y proyectos comunes, donde reine la cooperación, la
igualdad de oportunidades, el diálogo, en la que se dé cabida a la creatividad, al trabajo
en equipo y la ayuda mutua. El aprendizaje de la escritura dentro de este contexto, se
debe dar en un ambiente cooperativo, colaborativo en el que se evidencie la
democracia participativa y el respeto mutuo.
Aprender a ser, propone ofrecer una educación, no solamente que desarrolle la
inteligencia en las personas, sino que ayude en su formación holística: cuerpo y mente,
inteligencia, sensibilidad, sentido estético, responsabilidad individual, espiritualidad.
Además, ofrecer todas las oportunidades posibles de descubrimiento así mismo, de sus
potencialidades y luego pueda ayudar a descubrir a los demás, como un compromiso
de ayuda al otro. De acuerdo con las la prácticas diarias en la docencia, la escuela no
está pensada para el ser humano, pues, el proceso enseñanza aprendizaje se
desarrolla con un currículo impuesto de acuerdo a los intereses de los grupos de poder.
Los pilares fundamentales de la educación, propuestos por Delors, son la guía para que
el aprendizaje de la escritura se convierta en una poderosa herramienta que contribuya
a la formación y crecimiento de las personas.
González (2022), así mismo menciona que Paolo Freire plantea la Pedagogía del
Amor, que consiste en reconocer que el proceso de enseñanza- aprendizaje es de dos,
en el que el docente y estudiante se involucran de manera dialógica con el mismo
compromiso, comprensión y responsabilidad. Dentro de esta pedagogía el aprendizaje
de la escritura se desarrolla en un escenario inclusivo, resiliente, donde haya
aceptación mutua entre los participantes, en el que el docente este en la capacidad de
aprender de su estudiantes, los acompañe durante el proceso de aprendizaje, les ayude